Ilsinha também gosta de Mozart
Ilsinha, una joven negra de las afueras, trabaja como empleada doméstica en una casa de descendientes asiáticos de clase media en el centro de la ciudad. Desde pequeña estuvo influenciada por la música gracias a su padre, Alcides, quien tenía una colección de discos de vinilo. La muerte de Alcides provoca un punto de inflexión en la vida de la familia. Ilsinha se siente obligada a tener que ayudar económicamente en casa. Ilsinha es contratada por Ikebada, comerciantes locales que tienen una pequeña tienda de productos orientales y necesitan poner mucha energía y esfuerzo para mantener el negocio. Ilsinha realiza tareas domésticas y se ocupa de la rutina del hijo de su patrón, Matheus. Y a pesar de la discriminación y exigencias excesivas de sus jefes: Janine y Luciano. Es en la casa Ikebada donde Ilsinha descubre su pasión por el piano y su gusto por la música clásica.